martes, noviembre 29, 2005

I know it´s over


Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
  And as I climb into an empty bed
  Oh well. Enough said.
  I know it's over - still I cling
  I don't know where else I can go

  Oh ... Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
  See, the sea wants to take me
  The knife wants to slit me
  Do you think you can help me?
  Sad veiled bride, please be happy
  Handsome groom, give her room
  Loud, loutish lover, treat her kindly
  (Though she needs you
  More than she loves you)
  And I know it's over - still I cling
  I don't know where else I can go
  Over and over and over and over
  Over and over, la ...

  I know it's over
  And it never really began
  But in my heart it was so real
  And you even spoke to me, and said :
  "If you're so funny
  Then why are you on your own tonight?
  And if you're so clever
  Then why are you on your own tonight?
  If you're so very entertaining
  Then why are you on your own tonight?
  If you're so very good-looking
  Why do you sleep alone tonight?
  I know ... 'Cause tonight is just like any other night
  That's why you're on your own tonight
  With your triumphs and your charms
  While they're in each other's arms..."

  It's so easy to laugh
  It's so easy to hate
  It takes strength to be gentle and kind
  Over, over, over, over
  It's so easy to laugh
  It's so easy to hate
  It takes guts to be gentle and kind
  Over, over

  Love is Natural and Real
  But not for you, my love
  Not tonight, my love
  Love is Natural and Real
  But not for such as you and I, my love

  Oh Mother, I can feel the soil falling over my head

The Smiths

mp3 Dowload: http://www.artistdirect.com/nad/music/artist/songs/0,,494862,00.html

(nada que ver con una realidad actual…. eh!!!)

Un ruido XXI

Ya de cerca se ven las cosas distintas. Es diferente cuando a lo lejos se imagina lo que vendrá.

martes, noviembre 22, 2005

Un ruido XX

Nunca lo tuve claro. Pero esta tarde tuve una revelación. El chocolate amargo es mi preferido.

lunes, noviembre 21, 2005

Un ruido XIX

Se sorprendió cuando le dije: estoy de lo más contento,
no hay manera de que me jodas el día.

De vuelta

Si regresara, seguramente recorrería los lugares habituales. Pasaría por enfrente del edificio donde viví tantos años. Me pararía en la reja del colegio. Echaría un vistazo al parque donde jugaba canicas. Pasaría al menos unas horas en la playa predilecta. Comería donde siempre disfruté comer. Buscaría por detrás de la casa de Carlos mi marca en la banqueta; aquella que dejé un día cuando aun estaba fresco el cemento. Iría a ver si aun existen las canchas donde pateaba la pelota. Buscaría al perro que me mordió para saldar cuentas.

Si algún día regresara, no sé si buscaría a mis amigos. Y es que quizás a esas alturas, a todos los amigos los tenga siempre a la mano.

Si regresara, buscaría al profe de historia para enterarlo de su equivocación. Ya llevo tres libros publicados. Y de paso le diría al de matemáticas que sigo opinando que eso es una mierda.

Si regresara, sé que lo haría sin haber padecido nostalgias. Y seguramente recordaría por primera vez muchas cosas.

viernes, noviembre 18, 2005

Tu t'en souviens pas

Cuando te acuerdo que te recuerdo de vez en cuando, no recuerdas que me acordabas que  siempre debía recordarte.

Un ruido XVIII

je me souviens

Para no olvidar. Hay que recordar y acordar

recordar.
(Del lat. recordāri).
1. tr. Traer a la memoria algo.
2. tr. Hacer presente a alguien algo de que se hizo cargo o que tomó a su cuidado.
3. tr. Dicho de una persona o de una cosa: Semejar a otra.

  acordar.
(Del lat. *accordāre, de cor, cordis, corazón).
1. tr. Determinar o resolver de común acuerdo, o por mayoría de votos.
2. tr. Dicho de una sola persona: Determinar o resolver deliberadamente.
3. tr. Resolver, determinar algo antes de mandarlo.
4. tr. Conciliar, componer.
5. tr. Traer algo a la memoria de otra persona

martes, noviembre 15, 2005

Un ruido XVII

Me resbalé por tus labios; llegué hasta el fondo. Y no te encontré.

Vuelo XIX

Vuelo XVIII

jueves, noviembre 10, 2005

Un ruido XVI

Me recosté sobre el césped. Cerré los ojos. Pensé en mañana, mientras recorría mis párpados rojos.

martes, noviembre 08, 2005

Chère amie

Je rêve à vous souvent
Je me souviens de tout
Je me réveille à temps
Et je vous vois partout
Je vous attends souvent
J'invente un rendez-vous
Vous n'avez plus le temps
Plus une minute à vous

Chère amie, je vous envoie ces quelques mots
Pour vous dire qu'il ne fait pas beau
Et que j'ai mal, seul, depuis que je vous ai perdue
Je vous écris ces quelques fleurs
Avec mon coeur à l'intérieur
Je vous fais toutes mes excuses



Fragmento de “Chère amie” de Françoise Hardy

Esta no es una lágrima



e: c'est la photo dont je t'ai parlé

La ociosidad es un peligro!!!

Vuelo XVII

Vuelo XVI

lunes, noviembre 07, 2005

A nuestros pies

Foto: Karla Pérez

Cuando se camina por tierras extrañas, irremediablemente estamos sensibles a todo lo que vemos. Y por obvias razones lo ajeno siempre nos maravilla; por inusual quizás. A Karla la atraparon unas piedras a su llegada a Portugal. Yo me quedé en un rinconcito, entre piedra y piedra, en una banqueta de Lisboa.

Juan II

Mientras giraba sobre su lado derecho para llegar al otro lado de la cama, Juan continuó el relato: "Pasaron muchas noches de sueño a medias. Irremediablemente me invadía la incomodidad a cada segundo. Y al despertar me sentía acompañado por la más incómoda presencia de quien me había corrido de su vida de la manera más políticamente correcta. No era incómodo no tenerla ya, sino haber dejado pasar la oportunidad de vivir con lapersonamásadecuadaparamivida." Mantuvo el silencio unos minutos. Observaba por la ventana la tarde de esa ciudad fresca en otoño, pero siempre con el sol implacable al atardecer. De pronto se levantó y entró al baño.

Sofía había preparado esa tarde sandwiches con tomate, queso y albahaca. A Juan le fascinaba cómo brillaba el aceite de oliva cuando lo servía antes de meter el bocadillo al horno. Platicaron más de una hora en la cocina hasta llegar al fondo de una botella de Jumilla. Juan se mantenía en una gran tranquilidad después de varios días. Y esto era muy inusual. Por lo general, al menos una vez al día podía vérsele atrapado en un torbellino de intranquilidad que lo abatía. Podía incluso llegar a las lágrimas.

Al salir del baño se detuvo a observarle. Poco a poco caminó por los lados de la cama. No le quitaba la mirada de encima. La recorría como una víbora lenta en busca de un poco de alimento. De pronto se detuvo en sus ojos. Y suavemente Sofía creyó escuchar: "te quiero".

viernes, noviembre 04, 2005

Vuelo XV

¡Huevos!

La mañana llegó con un torrente de molestias. Amanecer hecho pomada se ha convertido en mi deporte favorito a pesar de no pecar la noche anterior. Entre una punzada en la rodilla y una aplanadora pasando por mi espalda, recobré el conocimiento. Y mientras meditaba sobre mi insoportable dolor de cuello, trataba de espabilar. Finalmente salté de la cama. Con los ojos tierrosos, temerosamente entré a la regadera. De pronto un terrible antojo me invadió y aceleré la ducha para tener tiempo suficiente de preparanme unos huevos. De esos con leche que quedan tan tiernos y con un color tan amigable con la mañana. Segundo a segundo salivaba más. Y poco a poco fui agregando más a la orden. Un jugo de naranja. ¡Si! ese que en la mañana se ve hermoso con el sol que entra directo por el balcón. Y un café con leche. Ese que me queda casi como el de un café en París. Apresuradamente trataba de quitarme el jabón, pero mi torpeza era enorme. Finalmente lo logré. Tras los acostumbrados segundos bajo el agua fría, salí corriendo a vestirme. Hoy he regresado al Uniformenúmerouno. Bueno, así le llamo porque a principios de año fue lo que siempre llevé al trabajo todos los viernes durante tres meses. Ya instalado en la cocina, aún invadido por la torpeza, me esforcé por coordinar las sencillas tareas necesarias para llegar al plato final que imaginé en la regadera. Mientras los huevos se cocían lentamente en la leche, molí el café, lavé la cafetera, la preparé y la puse en la estufa. Decidí que ya era momento de abordar el jugo. Mientras daba reenergizantes sorbos, sacaba el pan para meterlo al horno. Una vez puesto todo a trabajar, moví lentamente los huevos mientras me encaminaba al fondo del vaso de jugo. "¡Ah! ¡Me falta calentar la leche!", pensé desesperadamente; con miedo a perder la coordinación recién ganada. De inmediato, la puse a fuego y retomé mi calma frente a los huevos. Poco a poco fui ordenando todo: el mantel, los huevos y el pan al plato, el café con la leche (en medida exacta) y la catsup a la mesa. Y justo antes de sentarme, al regresar la vista del balcón, vi sobre la mesa la primera gran escena del día: unos huevos hermosos bañados por el sol. Y parecían tratar de competir con el café a ver quién sacaba el humo más sexy; para seducirme.
Y no lo pude evitar. Atrapé a mis maravillosos huevos.



jueves, noviembre 03, 2005

miércoles, noviembre 02, 2005

martes, noviembre 01, 2005

Un ruido XV

... y al salir a la luz muchos se asombraron, se paralizaron.
Y no dijeron nada.

Come away with me

Come away with me in the night
Come away with me
And I will write you a song


Norah Jones

Un ruido XIV

Días de sol y abrigo